Después de un año de intermisión, Wicked regresa para completar su historia épica de cinco horas.
Y aunque los críticos coinciden en que esta segunda mitad es inherentemente más débil que la primera, también reconocen que Jon M. Chu logró lo impensable: no arruinarlo.
El Turno de Ariana Grande
El consenso más contundente es que esta película pertenece a Ariana Grande. The Hollywood Reporter señala que mientras la primera parte fue de Cynthia Erivo, esta entrega pone en primer plano a Glinda, quien gana «estatura de estadista» mientras experimenta desilusión romántica que la humilla y desinfla su vanidad.
Variety destaca que Grande tenía un papel relativamente unidimensional en la primera parte, pero aquí Glinda enfrenta una evolución compleja, mostrando fragilidad en la nueva canción «The Girl in the Bubble» y algo mucho más matizado que simple enojo. Sus momentos de introspección, ansiedad y tristeza revelan profundidades tiernas, y su lealtad hacia Elphaba muestra fuerza y recursos para igualar la columna vertebral inquebrantable de su amiga.
Canciones Más Débiles, Pero Emociones Más Fuertes
Empire Magazine y ScreenCrush reconocen abiertamente el problema: las canciones de la segunda mitad simplemente no son tan buenas. No hay nada comparable a «Defying Gravity», y las dos canciones nuevas escritas para la película—aunque agradables—desaceleran el ritmo. ScreenCrush describe el resultado como «más lúgubre, más lento, bañado en efectos digitales».
Sin embargo, la canción titular «For Good» es unanimemente celebrada. BBC la describe como el corazón de la película, con la cámara capturando los rostros de ambas actrices mientras cantan frente a frente: «Porque te conocí, he cambiado para siempre». Este dúo lastimero cerca del clímax demuestra no solo las voces notables de ambas, sino la profundidad emocional en sus rostros.
Crítica Política Más Afilada
Variety elogia cómo la película agudiza su crítica de líderes que gobiernan mediante el engaño, presentando al Mago como un «charlatán sabio» que ha engañado a sus seguidores con tanta «palabrería» que están demasiado lavados cerebralmente para creer la verdad cuando se les muestra. Las comparaciones con cierto embaucador contemporáneo son inconfundibles.
Demasiado CGI, Demasiado Relleno
La queja recurrente es el exceso de efectos digitales y contenido de relleno. ScreenCrush lamenta que Chu rellenó la segunda mitad (originalmente mucho más corta) a 137 minutos con secuencias de acción CGI «feas», incluyendo una escena completa donde Elphaba ataca a los secuaces del Mago mientras construyen el Camino de Baldosas Amarillas.
Empire nota que el tono es diferente: menos animado, más sombrío, con personajes mucho menos alegres que en la primera película. Además, las referencias obvias a El Mago de Oz—como Elphaba declarando «Me voy a ver al Mago»—se sienten forzadas.
El Veredicto Final
A pesar de sus debilidades inherentes, Wicked: Por Siempre completa satisfactoriamente el viaje emocional. Como resume BBC, esta película «tal vez sea justo lo que sus muchos fans quieren»: pulida y brillante como el brillo labial de Glinda, con un corazón genuino que late más fuerte cuando Erivo y Grande están juntas en pantalla.