Un Biopic Incompleto: Los Críticos Cuestionan la Historia a Medias de Michael.
Antoine Fuqua presenta Michael, un biopic de Michael Jackson que termina convenientemente en 1988—cinco años antes de las primeras acusaciones de abuso—y los críticos no pueden evitar señalar el elefante en la habitación que la película se niega a mencionar.
La Historia que Falta
Daily Telegraph lo resume perfectamente: «Es una Parte Uno que pretende que su Parte Dos no existe». La película cubre desde la infancia de Jackson en Gary, Indiana, hasta su Victory Tour de 1984, incluyendo solo «los momentos de menor riesgo para dramatizar—artística, comercial y, sin duda, legalmente«.
Empire Magazine es más directo: a través de más de dos horas de metraje, «aparentemente no hubo espacio para mencionar las controversias de Jackson«. En cambio, es un biopic musical profundamente genérico que haría que incluso Dewey Cox levantara las cejas. El número de miembros de la familia Jackson listados como productores da una pista del enfoque hagiográfico.
Actuaciones Impresionantes en un Guion Vacío
A pesar de sus fallas estructurales, los críticos elogian las interpretaciones. IndieWire destaca que Jaafar Jackson (sobrino de Michael) entrega un trabajo admirable, interpretando a su tío como alternativamente tímido e increíblemente determinado, un genio creativo incapaz de expresar sus necesidades.
Colman Domingo recibe elogios unánimes por su terrorífica interpretación de Joe Jackson. Rolling Stone describe su actuación como «fácilmente el elemento más convincente y psicológicamente complejo» de la película, posicionándolo en algún punto entre «King» Richard Williams y Ricardo III.
La Música vs. La Narrativa
Un beneficio innegable del respaldo del patrimonio Jackson es el acceso completo al catálogo de éxitos. IndieWire admite que «si eres alguien capaz de separar el arte del artista, será difícil negar el poder perdurable de ‘Thriller’ o ‘Beat It’ o ‘Bad'».
Sin embargo, Empire señala que la película tiene dificultades para explicar cómo funcionaba ese genio, destilando el talento compositivo de Michael en montajes rápidos y tontos que involucran mucho caminar de un lado a otro y más cavilaciones.
Momentos Incómodamente Reveladores
Los críticos coinciden en que la película es involuntariamente reveladora de maneras que nunca pretendió. Rolling Stone menciona su «momento OMG WTF del que no hay vuelta atrás» cuando una jirafa CGI camina casualmente frente a una ventana del tercer piso durante una escena dramática—ejemplificando la mezcla vertiginosa de lo ridículo que anhela ser sublime y termina siendo pura cursilería.
Empire nota que ver a Michael leer obsesivamente Peter Pan, besar a su llama mascota en la cara, correr por una tienda de juguetes como un niño mareado o pasar tiempo en hospitales infantiles resulta en «una experiencia de visualización surrealista e incómodamente extraña«, especialmente cuando se presenta uniformemente como simplemente lindo y adorable.
El Veredicto Final
Daily Telegraph lo resume mejor: cuando sales del cine, lo que resuena en tus oídos no es la música—son las palabras «¿Y ahora qué?». La película termina con una tarjeta de título amenazante al estilo James Bond: «Su historia continúa«. Rolling Stone responde: «Para parafrasear una canción de Jackson: por favor, paren. Ya hemos tenido suficiente».